Yoga del desapego Karma Yoga

La práctica de Yoga (Karma Yoga) enseña el “desapego” o “no apego”, estos términos han recibido por parte de la mayoría de los estudiantes de yoga varias y equivocadas interpretaciones. Para algunas personas, significa simplemente la ruptura de todos los lazos de afecto, la falta de emoción, e incluso la ausencia de amor. Esto no es exacto, el Yogui avanzado está lleno de amor, y derrama ese amor del que está lleno, sin personalismos, en vez de venderlo a cambio de algo, pedirlo o tomarlo de los demás. Este Maestro de Yoga el verdadero amante que ama sin egoísmo de ninguna clase.

Para otros que practican yoga a su modo, o creen a pies juntillas todo lo que les “enseñan” los que, a su vez tampoco saben, porque aprender supone tiempo y esfuerzo y ellos tienen que ganarse la vida dando clases, desapego significa estar libre del apego a la vida común a toda criatura viviente durante una encarnación (cosa que al fin y al cabo tampoco hacen). Para el Yogui, el significado y la acción del desapego resultan claros, se relaciona con la emancipación de los pares de opuestos o dualidad. Para cualquiera resultará obvio que este no apego o desapego que se trata de alcanzar es algo crucial, una cosa honda y vital; un estado permanente del espíritu. El deseo de experimentar ha traído al espíritu aquí para encarnar en lo humano, pero este espíritu se ha encontrado que, en esta ardua escuela del mundo, el hombre lo ha crucificado en el tiempo y en el espacio, y traicionado incesantemente.




El Maestro de Yoga enseña, que debido a los pares de opuestos o dualidad, el deseo y el apego son la causa de toda la miseria, de todos los dolores, pues ha dado existencia a estas condiciones en que la raza humana sufre, se debate y se afana. Nos ha traído a todos aquí, a este lugar en el que pugnamos por liberamos. El Yogui que ha realizado su tarea se ha liberado de este deseo de comerciar con la vida; hace mucho, cuando estaba desencarnado, pidió encarnar en un cuerpo; ha aprendido la lección, y ya está capacitado para retirar esa petición y para desprenderse del cuerpo físico sin que ello suponga la muerte.

El genuino desapego que preconiza el Karma Yoga es un elevado estado espiritual muy difícil de alcanzar, tan ininteligible para el neófito como el estado o condición del que el espíritu procede cuando deseó encarnar y tuvo por primera vez apego. Antes de desentrañar este misterio, debe vencerse la ignorancia; debe vencerse esa tremenda ignorancia que es la primera de las cinco distracciones o tentaciones que apartan del Sendero, y la causa de las otras cuatro. Yoga no utiliza el término ignorancia para expresar la falta de conocimiento, la ignorancia de las personas es superstición, término usado para denotar un estado de obnubilación en que se toma una cosa por lo que no es y se quedan tan tranquilos. La cuestión está en que la persona “ignorante” confunde lo que es material con lo que es espiritual; es un estado positivo de la mente, y no una situación negativa de falta de conocimiento. Causa este estado la identificación del “yo”, del ego, con los objetos externos de los que debiera permanecer alejado, no afectado y distante. Así, el ego engaña engatusando al espíritu y éste confunde los instrumentos que utiliza en el plano físico, con él mismo; se identifica con la mente y los sentidos, que no son sino sus herramientas del momento. Este error que toleran las personas con su complacencia, es la ignorancia supersticiosa que causa sufrimiento y origina las distracciones que impiden progresar en el Sendero de la Perfección.