Despertar Kundalini sin la guia de un Maestro

Telepatia, clarividencia, psicometria. El despertar de Kundalini y los Siddhis o poderes mentales.La aberración del humano. O como convertir el ascenso de Kundalini en el descenso a los infiernos: “En la cuarta ronda el hombre descendió a la materia en Marte, la mente se manifestó en el nivel mental inferior, y es cuando el humano empezó realmente a pensar. Al principio el resultado no fue bueno de modo alguno. La energía Kundalini originaria del Logos Solar penetró en su sistema. Pero el hombre en las rondas anteriores no se había desarrollado lo suficiente como para originar pensamientos-forma hasta el punto necesario y consiguientemente la esencia elemental de los siete globos había sido afectada sólo por los pensamientos de los Devas, que mantenían el mundo armonioso y pacífico. Pero el humano se creyó especial y empezó a interponer sus pensamientos egoístas y posesivos. El mundo bucólico que existía anterior al hombre, la armonía entre reinos y seres fue perturbada en gran medida. El humano introdujo la disputa, la avaricia, el desasosiego y la desarmonía; los Elementales empezaron a mostrar hostilidad hacia el humano, pues, desde el punto de vista de los Devas y Elementales, el hombre ya no era más un ser integrado en la Naturaleza, sino una entidad independiente, despótica y dominadora, con potencialidad de ser hostil y agresiva. Por ultimo, el reino animal se apartó definitivamente del hombre, y empezó a sentir miedo y odio hacia él.”

A diario recibo correos de “pirados” que tras leer mi Web o los Blogs, confunden su esquizofrenia con síntomas de Kundalini, algunos hasta afirman haberla despertado. En pocas ocasiones, este despertar de Kundalini es cierto y, magníficas personas, sufren una variada sintomatología, sin aparente orden ni posible remedio lógico. Este último es el caso de Alejandro (éste no es su nombre). Sintiéndose impotente y, tras haber intercambiado correos en los cuales me dijo que alguien le había recomendado ponerse en contacto conmigo, le ofrecí la posibilidad de ser mi discípulo. Me pidió ayuda, le aclare que un Maestro solo se ocupa de aquellos que tiene a su cargo y sigue el código de no intervenir en las vidas de la gente corriente que nada busca. Compadeciéndome de su situación, le pedí una foto la cual me envió, tras activar desde el plano mental su cuerpo energético, su estado mejoro. Me envió otro correo dándome respetuosamente las gracias, su razón aun dudando del milagro. De no cambiar, esta actitud le volverá a llevar con el tiempo a peor situación. La que sigue es mi respuesta, la trascribo porque es la solución en estos casos, ademas, puede aclarar las cosas y ayudar o advertir a alguien más:

"Hola Alejandro, vives en dos mundos, tú ya lo intuyes, aunque la razón se niegue a aceptarlo, engañada por el ego, quizás cuando lo aceptes y te permitas una oscilación fluída entre ambos, serás siempre feliz. En realidad eres un privilegiado que ha sido tocado por la gracia del Espíritu. Cesa de debatirte, el universo en que vives es una grandiosa manifestación del Logos, deja de luchar y permite que se manifieste tu destino. Desde antiguo, la voluntad de la Divinidad Solar se cumple por el ministerio de los elevados Maestros de Sabiduría y, quien a ellos sirve, sirve a Dios.

Tal vez deberías de no enfocar más tu historia como una tragedia y de fingir que no sabes lo que te ocurre, posiciónate, sé un guerrero… El trabajo del auténtico Maestro consiste en ayudar a la humanidad, a fin de que ese símbolo de la vida de Dios, que es la Energía Kundalini, se manifieste en la esfera humana, para que así el humano pueda brillar prontamente con el color de su rayo correspondiente. En la vida terrestre, la felicidad sólo se logra cooperando con Dios y sus criaturas. La Divinidad Solar ha dispuesto una perfecta simbiosis entre Kundalini y el hombre, pero éste se empeña en permitir que su intelecto, compinche del ego, priorice lo efímero en detrimento de lo eterno. El Adepto ejecuta su tarea por vías visibles y por vías invisibles, porque la naturaleza y el alma humana pertenecen, en su mayor parte, a las regiones superiores. Hace tiempo que como Maestro aporto a los hombres la vitalidad necesaria para crecer y evolucionar; si me permites un consejo, acepta tu ministerio, el Maestro no es tan sólo un hombre perfecto, sino también un directo canal por el que fluye la vida de Dios. Manifestando esta Gracia, irradia el Maestro continuamente sobre los hombres, desde el mundo invisible, la energía que los desenvuelve, del mismo modo que el Sol físico derrama su amor sobre las plantas, engalanándolas de hojas y de flores.


No te preguntes más por qué, acepta ser el intermediario entre tu cuerpo físico y el Espíritu Inmortal, no cedas por más tiempo a las emociones negativas del cuerpo astral. Este cuerpo astral está en ti doblemente polarizado y, a través de Kundalini, dirige la marcha de tu cuerpo físico y, por medio de los chakras, toda la vida orgánica en ti, pero con tu voluntad debes enfocarlo para que se manifieste también como conciencia de ser. Facilitando esto, el Maestro asiste individualmente a los hombres desde los mundos invisibles. Pero, es tarea de cada uno el estar centrado en lograr que, en este mundo, el Camino Místico deje de ser una utopía. La vida del hombre debe enfocarse en ser idealista. En el momento en que realiza esto de manera constante, el Maestro le ve y le ayuda. Desde los planos invisibles, enfoca el Maestro, en el alma de este hombre, energía y pureza, animándole a perseverar en la realización de su ideal.

Ningún hombre que cese de entonar el “pobrecito YO” e invierta esa energía en servir a sus semejantes, pasa inadvertido a los Maestros de Sabiduría, ni deja de recibir su ayuda. El Maestro usa las vías invisibles para ayudar a la gente. Pero, en algunas ocasiones, cuando su labor precisa desarrollarse en el plano físico, convive con los hombres para dar a conocer las Leyes Divinas, instruirles e inspirarles, guiando a los más receptivos hacia la felicidad. También el Maestro sirve a los humanos, aceptando, en calidad de discípulos, a los de firme y buena voluntad. Es por ello que, aquellos que esperan ser algún día recibidos como discípulos, deben de imitar lo que hicieron otros en siglos pasados y hacen algunos actualmente: aceptar y comprender debidamente las condiciones que para ello se requieren.

El ser humano que despierta Kundalini, puebla su atmósfera astral de todo un mundo de ideas vivas cuyo conjunto está destinado a constituir el ideal de cada uno de nosotros. Cuando se impide la realización de este ideal de manera sistemática, se somatizará en el cuerpo físico ésta disfunción de la atmósfera astral. Tras el despertar de Kundalini, la persona no iniciada, sufre las consecuencias y síntomas de esta auténtica “posesión por un ente extraño”, comienza la lucha sin cuartel y el humano opta por la estúpida decisión de fingir no ser consciente de que ésta épica batalla no sucede en el plano físico, sino en la atmósfera astral. Un presentimiento de negros augurios envuelve entonces al hombre, él no sospecha que está colocado entre dos inconscientes, uno que, impulsado por Kundalini en su ascenso, aflora sin compasión ni aviso e inunda su consciencia y otro que se empeña en ignorar esta realidad y está creado por la tozudez de su ego. El Maestro Yogui descubre enseguida que tales diferenciaciones se ciernen sobre la persona desde el astral y, elevándose al mental ,desciende sobre ese plano donde genera la causa que, prontamente, surte efecto y pone remedio en lo físico. De aquí el dicho de que “lo psíquico crea lo físico”.