Sendas del Yoga Devoción al Gurú
«En medio del loto del corazón, de ocho pétalos, que es de la naturaleza de todo, y al cual se alude como Kailasa, Vaikundha y Parama-pada, está la Realidad. Es del tamaño de un pulgar, que es deslumbrante como el relámpago y que brilla como una llama. Por la meditación en ella, se obtiene la inmortalidad». Esta enseñanza contiene la experiencia de los siddhas, de aquellos que han alcanzado su plenitud.
Yogui Tanumânasî afirma: Generalmente, los discípulos son difíciles de enseñar. Algunos saben, pero no se molestan en practicar. Otros no saben y tampoco tratan de averiguar. Algunos están colmadas de dudas. No sé qué hacer con ellos. Siempre dudan y si les reprochas se enfadan. Quieren llegar a la Iluminación pero no quieren recorrer el camino y no escuchan. En la mayoría de los casos les gusta hacer cosas que yo no enseño. Es frustrante. Este es el dolor de ser maestro.
RESUMEN DEL SRI GURÚ: Una vez, mientras el Señor Shiva, que conoce el secreto de la devoción, estaba sentado en el hermoso monte Kailash, Parvati se postró ante Él con reverencia y dijo: ¡Oh Señor de los Dioses cuya verdadera naturaleza es OM! ¡Oh Supremo Maestro del universo! ¡Oh benevolente gran Dios! Iníciame como mi Gurú. ¡Oh Señor! ¿Por qué camino puede un ser humano llegar a ser uno con el Absoluto? ¡Ten compasión de mí, oh Señor! Me arrodillo a Tus pies de loto.
El Señor dijo: ¡Oh Diosa, tu eres Mi propio Ser! Te digo esto por amor, nadie ha hecho jamás esta pregunta, que es un bien para todos. ¡Escucha! Estoy revelando el inescrutable misterio de los tres mundos. El Absoluto no es diferente del Gurú. ¡Esta es la Verdad! ¡Esta es la Verdad! ¡Oh Hermosa! Los Vedas, otras diversas escrituras, épicas, las ciencias del mantra y el yantra, los Smritis y otros libros, los tratados del Shaiva y el Shakta, y diferentes sectas y dogmas, todo esto solo confunde más a las ya desorientadas criaturas.
Están locos quienes practican yoga, rituales, votos, penitencias, caridad, japa (repetición del nombre de Dios) y peregrinaciones sin conocer la verdad del Gurú. El Gurú no es diferente del Ser, de la Conciencia. Más allá de toda duda, Él es la Verdad, la Verdad Absoluta. Por lo tanto, una persona sabia debe seguir a su Gurú. La Madre Universal reside en un cuerpo en un estado sutil desconocido para nosotros debido al velo de la ignorancia. Ella se revela por Su propia luz a través de las palabras del Gurú.
A través del servicio a los pies del Gurú, el alma encarnada se purifica de todo pecado y se vuelve una con el Supremo. Por compasión te revelo esto. Si alguien rocía su cabeza con agua, recordando los pies de loto de su Gurú, obtiene el beneficio de haberse bañado en todas las aguas sagradas. El agua sagrada (que ha bañado los pies del Gurú) purifica de todo pecado, ilumina la lámpara del conocimiento, y nos ayuda a cruzar el océano de este mundo. Destruye la ignorancia, termina con los renacimientos y los karmas. Para obtener iluminación y desapego deberías beber el agua sagrada que ha bañado los pies del Gurú.
Bebe el agua sagrada de los pies del Gurú, come las sobras de la comida del Gurú. Medita constantemente en su forma, repite constantemente el mantra que te ha dado tu Gurú. El lugar donde el Gurú reside es Kashi. El agua de sus pies es el sagrado Ganges. El Gurú es el Señor del universo, es Shiva mismo. El es en realidad Brahma, el Sabio. El agua de los pies del Gurú es el sagrado Gayá, el baniano Akshaya (imperecedero), el más sagrado Prayag. ¡Saludos una y otra vez al Gurú! Medita sin cesar en la forma del Gurú, repite siempre su nombre, sigue sus instrucciones, no pienses en nada más que en el Gurú.
El Supremo Conocimiento que reside en los labios del Gurú solo puede ser realizado por su gracia. Medita siempre en el Gurú, como una esposa fiel piensa constantemente solo en su marido. Olvida tu posición social, casta, fama, riqueza o éxito. No pienses en nada más que en el Gurú. El estado supremo es alcanzado fácilmente por aquel que medita en su Gurú con una devoción total. Esfuérzate al máximo para propiciar al Gurú. No hay dioses, ni demonios, ni mortales en los tres mundos que puedan instruir correctamente. El conocimiento que reside en los labios del Gurú solo se obtiene por devoción a Él.
La primera sílaba “Gu” significa oscuridad; la segunda “ru” es luz. El Gurú es sin duda Brahma que disuelve toda oscuridad. La primera sílaba “Gu” es relativa a Maya, y la segunda “ru” al Supremo Conocimiento, la destrucción de la ilusión de Maya. (“Gu” representa el mundo inferior manifestado, “ru” representa el Supremo Absoluto, el Inmanifestado.) Este es el estado del Gurú, el altísimo, difícil de alcanzar incluso para los dioses. Es adorado por Haha, Huhu y otros siervos del Señor Shiva, y por los Gandharvas. Ellos creen firmemente que no hay Realidad más alta que el Gurú. El aspirante debería ofrecer al Gurú asiento, cama, ropas, adornos, y vehículo. ¿Quién podría complacerle? Deberías dedicar toda tu vida al servicio del Gurú.
Contínuamente sirve al Gurú con la mente, palabra y acción. Póstrate completamente ante él sin la más mínima reserva. Dedícalo todo al Gurú, el cuerpo, los sentidos, el prana. Dedícalo todo al Gurú, tu ser, tu cónyuge y todo lo demás. Entrega al Gurú tus apegos. ¡Oh Hermosa! No vaciles en ofrecer al Gurú este cuerpo porque está lleno de gérmenes, gusanos, secreciones, maloliente orina y heces, flema, sangre, y carne, y finalmente queda reducido a cenizas.Saludos al reverenciado Gurú, que salva a los que han subido al árbol del mundo y se están hundiendo en el océano del infierno.
El Gurú es Brahma, es Vishnu, es Shiva. El Gurú es en realidad la Realidad Suprema. Saludos al Gurú. Saludos al Gurú, que es Shiva, la primera causa del universo, el puente para cruzar el océano mundano, la fuente de todo conocimiento. Saludos al Gurú, quien con el colirio del conocimiento abre los ojos de aquellos que están cegados por la oscuridad de la ignorancia.Tú eres mi padre, eres mi madre, eres mi hermano, eres mi Dios. Saludo a Sri Guru, el que imparte el verdadero conocimiento en este mundo; por cuya verdad el mundo es verdadero, por cuya luz el mundo brilla y se manifiesta, por cuya alegría todos experimentan felicidad. Saludos a Sri Guru.
La raíz de la meditación es la forma del Gurú;
La raíz de la adoración son los pies del Gurú;
La raíz del mantra es la palabra del Gurú;
La raíz de la liberación es la gracia del Gurú.
El Gurú tiene principio y no tiene principio. Él es la Suprema divinidad.
No hay nada más elevado que Él. ¡Saludos al Gurú!
No hay nada más elevado que el Gurú. Se debería adorar siempre al Gurú con la mente y la palabra. Brahma, Vishnu y Shiva obtienen sus poderes de creación, preservación y destrucción por la gracia del Gurú, solo sirviéndole a Él. Dioses, Kinnaras, Gandharvas, espíritus ancestrales, Charanas (seres de diferentes clases) e incluso los sabios no conocen la manera correcta de servir al Gurú. Incluso aquellos con autodisciplina y fuerza constante, continuan enredados en la rueda del mundo como potes en la rueda de un alfarero, debido a su hinchado orgullo y presunción.
Incluso los dioses, Gandharvas, espíritus ancestrales, Yakshas, Kinnaras, y Siddhas no pueden alcanzar la liberación si no sirven al Gurú. ¡Oh Gran Diosa! Escucha. Meditando en el Gurú se obtiene toda felicidad y gozo, satisfacciones mundanas, y también la liberación. Recuerdo a mi Gurú, quien es Para Brahman (la Realidad Sudprema), hablo de mi Gurú, quien es Para Brahman, me inclino ante mi Gurú, quien es Para Brahman, adoro a mi Gurú, quien es Para Brahman. Me postro ante el Sadgurú, la encarnación de la bienaventuranza del Absoluto, el que concede la más elevada felicidad. Él es el conocimiento en persona. Está más allá de la dualidad, la forma y el cielo, el objeto de afirmaciones vedánticas como “Tú eres Eso”. Él es el Absoluto, es eterno, es puro, es inamovible, es el Testigo de todos los intelectos. Él está más allá de todos los bhavas (estados mentales) y de las tres gunas.
Siempre me postro ante el Gurú, quien es bienaventuranza encarnada, que otorga felicidad, cuyo rostro resplandece de alegría. Su naturaleza esencial es conocimiento. Está consciente de su verdadero Ser. Es el Señor de los yoguis, es adorable, es el médico que cura la enfermedad del nacimiento y la muerte. Me postro ante el Gurú, el autor de los cinco eternos procesos cósmicos: creación, preservación, destrucción, control y la concesión de la gracia. Recuerda al Gurú y recita su nombre cada mañana. Este pacífico Dios de dos ojos y dos brazos está sentado en el loto blanco dentro del Sahasrar, causando la desaparición del miedo. No hay nada más grande que el Gurú. Esta es la palabra de Shiva. Solo esto es beneficioso (servicio al Gurú). Esta es mi palabra. Meditando en el Gurú de esta forma, se obtiene el conocimiento. Por la gracia del Sadgurú uno siente: “Estoy liberado”.
Purifica tu mente siguiendo el camino del Gurú. Desapégate de todas las cosas transitorias percibidas por la mente y los sentidos. La naturaleza esencial de todo es el objeto del conocimiento mientras la mente es el sujeto. Realiza la identidad del sujeto y el objeto. No hay otro camino (a la liberación). ¡Oh Diosa Suprema! Aquel que habla mal del Gurú en lugar de escuchar todo esto, cae en el más espantoso infierno y se enraíza allí mientras el sol y la luna existan. Continúa recordando al Gurú hasta el final del tiempo, tanto como dure tu cuerpo. Nunca olvides al Gurú, incluso teniendo la liberación. Un discípulo sabio nunca debería hablar mal ni decir mentiras delante del Gurú. Aquel que habla mal al Gurú, de manera insultante, renace como demonio en una jungla sin agua.
Me postro ante el Gurú, quien abarca el universo entero, quien es el Ser Supremo penetrando todas las cosas y criaturas, movible e inamovible, desde Brahma hasta una brizna de hierba. Siempre me inclino ante el Gurú, que es Existencia, Conciencia, y Bienaventuranza; que trasciende toda distinción y es eterno, perfecto, sin forma ni cualidades, estando establecido en su propio Ser. El Gurú es más elevado que lo más elevado; se debería meditar en Él siempre. Eternamente concede bienaventuranza. Reside en el centro del corazón, brillando como un luminoso y puro cristal. Así como la imagen de un cristal vista en un espejo, en el Ser está la bienaventuranza de la Conciencia, o la realización de “Yo Soy”.
Escucha, ahora te hablaré del estado interno que emerge en el corazón cuando se medita en el Purusha, del tamaño del pulgar, la Conciencia encarnada. Oh Parvati, sabe esto, que el Absoluto está por naturaleza más allá de las palabras. No tiene nombre ni forma. Está más allá de la percepción y el entendimiento. Como la fragancia de las flores y el alcanfor es natural para ellos, como el frío y el calor son fenómenos naturales, así es la Suprema Realidad, existe por siempre. Después de convertirse en la Suprema Realidad, uno puede vivir en cualquier parte. Así como un gusano se transforma en abejorro a base de meditar en este último, de esta forma uno debería meditar en el Señor para convertirse en Él. El mismo discípulo se vuelve divino a base de meditar en el Gurú. No hay duda que en “Pindam”, “Padam” y “Rupam” uno se libera.
Parvati dijo: Oh Gran Señor, ¿qué es “pindam”, qué es “padam”, qué es “rupam” y “rupatitam”? Explícame esto, oh Shankara. Sri Mahadev dijo: “Pindam” es Kundalini Shakti; “padam” es “hamsa” (prana); sabe que “rupam” es la Perla Azul, y “rupatitam” (más allá de nombres y formas) es el Ser Puro. Oh Hermosa, en “Pindam” están liberados, en “Padam” están liberados, en “Rupam” están liberados. Pero son aquellos que se liberan en “Rupatitam” los que indudablemente están liberados. Experimenta el Ser Altísimo por ti misma siendo una con todas las cosas. No hay nada más allá de Esto. Todo este mundo carece de base. Después de obtener esta experiencia todos tus apegos y deseos desaparecen. Te vuelves solitario, tranquilo y firme, establecido (en el Ser) por la gracia del Gurú. ¡Oh Diosa! Te he descrito las características de un ser liberado. ¡Oh Diosa! Te he instruido: siguiendo el camino mostrado por el Gurú, por la devoción al Gurú, y meditando en Él, uno se libera. ¡Oh Tú, Sabia!
Frente a cualquier cosa que pase, no dejes nunca al Gurú. Permite que te guíe, por que es fácil olvidarse del Camino. Así termina el Sri Gurú, el cual tuvo lugar durante el diálogo entre Shiva y Parvati en la última porción del Skanda Purana.